A través de Noelia, estudiante internacional de TEAM up!, recreamos la vida de una estudiante española en un colegio irlandés. El día de Noelia comienza temprano, alrededor de las 7:00 a.m. Después de desayunar con su familia anfitriona, la familia Kirwan, se pone el uniforme escolar, algo que no le resulta extraño como a otros estudiantes españoles puesto que Noelia también vestía de uniforme en su colegio de Toledo. En Irlanda, el uso de uniforme es obligatorio en casi todas las escuelas.
Convivir con una familia irlandesa le está permitiendo una mayor inmersión en la cultura del país y un mayor aprovechamiento lingüístico. Dice que desde el primer momento «se sintió arropada y acompañada por la familia irlandesa». Además, «estoy aprendiendo a valorar más lo que tengo en casa”, “pero también a descubrir que fuera hay muchas cosas”.
A las 8:00 a.m., Noelia sube al autobús escolar con Stella, la hija pequeña de la familia.
Al igual que en España, el curso académico en Irlanda se divide en 3 trimestres con un periodo de vacaciones de 2 semanas entre cada uno de ellos (que suele coincidir con la Navidad y Semana Santa). Una de las principales diferencias es que en Irlanda existen además dos periodos vacacionales denominados half term: vacaciones de otoño a (finales de octubre) y de invierno (en febrero).
Si deseas conocer como Estudiar en Irlanda con Team Up, nosotros te lo explicamos.
*Si quieres conocer las equivalencias del sistema escolar irlandés con el español, descarga nuestro dossier sobre Irlanda en este enlace.
Estudiar en un colegio irlandés, High School con familia de acogida
Noelia vive a las afueras de Limerick, la tercera ciudad más grande del país, con sitios de interés como el Castillo del Rey Juan y la catedral de Santa María, aunque cuando más disfruta de la ciudad es paseando en barca por el río Shannon. Así ha ido descubriendo los rincones secretos y las costumbres de esta ciudad y de sus vecinos. Nada más llegar, le contaron que la banda de rock The Cranberries, de la que su madre es fan, es de Limerick. Con sus amigas, también le gusta pasar la tarde del sábado en el centro comercial Crescent.

El programa de TEAM up! para estudiar en un colegio irlandés con familia de acogida le permitió a su familia la elección previa del colegio y de ciudad entre un amplio abanico de High Schools de calidad, públicos y privados, con los que trabajamos. Diseñamos el programa a su medida, ajustando la experiencia a sus necesidades y preferencias, tanto académicas como -en este caso- musicales. La música es su mayor afición.
Si quieres información sobre los programas de TEAM up! para estudiar un año escolar en Irlanda, visita este enlace:
Razones para estudiar en un colegio irlandés, un sistema académico excelente
Las clases empiezan entre las 8:30 y las 9:00 a.m., y cada una dura aproximadamente 50 minutos. Cuando llegó, Noelia se enfrentó a un sistema educativo diferente, donde se fomenta el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo. Irlanda cuenta con uno de los mejores sistemas educativos del Mundo. El proceso de adaptación fue muy rápido y enriquecedor. Le gusta el colegio, y especialmente poder elegir algunas asignaturas menos tradicionales. Consulta para Más información sobre 4º de ESO en Irlanda con nuestro equipo.
Antes de partir a hacer el curso escolar en Irlanda, le «asustaba un poco» el proceso de adaptación; Noelia nunca se había considerado una niña «echada para adelante», por eso, su familia optó por apuntarla a un campamento de 4 días en Dublín, antes de trasladarse a Limerick. Este campamento -una propuesta opcional del nuestro programa- es la introducción perfecta a la experiencia de cursar un año escolar en el país, aunque no es necesaria puesto que cada alumno/a es diferente.
Pausa para el almuerzo
A las 12:30 p.m., llega el momento del almuerzo. En lugar de volver a casa como hacía en España, come en el comedor del High School. Este momento le ha sido también de gran ayuda para socializar con sus compañeros irlandeses y otros estudiantes internacionales. Es la única española de su grupo, lo que despertó la curiosidad de sus compañeros desde el primer momento.
Actividades extracurriculares en un colegio irlandés
Después de las clases, Noelia participa en un coro, actividad extraescolar en la que afirma «se siente como en casa». Todos los colegios en Irlanda ofrecen actividades extraescolares y deportivas, que son muy recomendables para que los estudiantes internacionales se integren con el resto de alumnos.
En este coro, Noelia ha encontrado grandes amigos. Con la familia de una estudiante irlandesa del grupo de música, por ejemplo, viajó en octubre a Derry, con motivo del Festival Internacional de Coros, e hizo turismo por esa parte del país, «un fin de semana genial».

Regreso al hogar, con la familia anfitriona
Siguiendo con el relato: Al terminar el día escolar, entre las 3:30 y las 4:00 p.m., Noelia regresa a casa, con su familia anfitriona o de acogida. Allí dedica tiempo a estudiar inglés o completar tareas escolares; «aprovecho también para wasapear con mi familia y amigas». La cena se sirve temprano, alrededor de las 6:00 p.m., lo que le resultaba curioso al principio. La comida le gusta, especialmente el estofado de cordero, aunque echa de menos «la comida de mi madre, sobre todo sus macarrones». Los domingos la familia desayuna el típico Irish breakfast: huevos fritos con alubias y bacon, salchichas, champiñones, tomate a la parrilla y puré de patatas, con tostadas y café. Sin embargo, Noelia prefiere para desayunar el bizcocho irlandés de manzana, que a su «madre irlandesa» «le sale riquísimo».
Las familias anfitrionas en Irlanda, como lo son los Kirwan, suelen estar compuestas por personas cálidas, afables y hogareñas. Acogen al estudiante internacional como a un miembro más de la familia y le ayudan con el idioma o con cualquier situación que lo requiera.
Algunos fines de semana acuden al Milk Market, el mercado semanal más antiguo de Irlanda, y a veces visitan pueblos cercanos; le encató Adare, a 16 km de Limerick, uno de los pueblos más bonitos del país, famoso por sus pintorescas casitas con tejado de paja.
A finales de mayo, Noelia regresará a España hablando inglés con soltura, tras grandes aprendizajes culturales y personales, y dejando allí amigos y una segunda familia, que no olvidará nunca, pero todavía le quedan por vivir experiencias fantásticas, como el Festival Fin de Curso (que espera sea tan divertido como su primer St. Patrick’s Day) y volver a los famosos acantilados de Moher y el condado de Clare, a 80 km de su ciudad, una nueva visita que la familia tiene programada para el último fin de semana de abril, como despedida.

Adare.
Si quieres que tu hijo/a viva también esta experiencia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, te asesoraremos y guiaremos desde el principio hasta el final del viaje:







